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EL EXODO DEL PUEBLO ORIENTAL
En tierra entrerriana. La heroica miseria.

Durante los últimos veinte días de diciembre de 1811 las familias vadean el río Uruguay a través del Salto Chico.

El Ejército permanece sin cruzar, logra vencer a los portugueses en Belén, pone freno de esta manera, a su constante presión sobre los orientales. Los primeros días de enero el General Artigas cruza definitivamente el Uruguay.

Los portugueses habían venido en auxilio de Montevideo. Luego del tratado del 20 de octubre, entre Elío y el Triunvirato, permanecieron en nuestro territorio, a pesar de las reclamaciones de Elío por las tropelías cometidas por éstos.

En enero de 1812 Gaspar de Vigodet reemplaza a Elío en el gobierno de Montevideo. Francisco Xavier de Elío regresó a España el 18 de noviembre de 1811.

En enero de 1812 deja a un lado el tratado del 20 de octubre al enviar Buenos Aires refuerzos al general Artigas y defenderse éste del hostigamiento de los portugueses. Debe tenerse en cuenta la acción de las partidas del Este, que actúan sobre la retaguardia enemiga, donde se destaca por su valentía y pujanza don Juan Antonio Lavalleja.

En el primer trimestre del año 1812 se llevan a cabo los preparativos para la reconquista del suelo patrio, se esperan los refuerzos de Buenos Aires, se aprestan las fuerzas, se confeccionan los planes para la expulsión de los invasores, se apresuran las relaciones con Paraguay. Mientras que, las familias siguen la suerte de los hombres de armas en aquella heroica miseria que templa el carácter de un pueblo que antes ha de morir libre que esclavo de las imposiciones foráneas.


"Si hay un cuadro capaz de comprometer la humanidad hasta el exceso de excitarse en los mismos enemigos no hay otro más propio que el que presenta este Ejército: la miseria no se ha separado de sus filas desde que se movió, todo se ha reunido para atormentarle y yo destinado a ser el espectador de sus padecimientos no tengo ya conque socorrerlos."

"No se pueden expresar las necesidades que todos padecen expuestos a la mayor inclemencia, sus miembros desnudos se dejan ver por todas partes y un poncho hecho pedazos liado a la cintura es todo el equipaje de los bravos orientales; mil veces he separado mí vista de un cuadro tan consternante; he recurrido a la más rígida indulgencia pero su resignación impone con más rigor la ley de la ternura y es preciso ceder; ha sido testigo de la más triste expresión de sus privaciones."

"¡Qué rato tan Cruel, señor Excelentísimo, al ver correr las lágrimas de uno de estos héroes que observaba con la mayor atención a otro compañero fumando y reprimirlas ostentando la mayor alegría al sentir que me acercaba!"

Artigas al Triunvirato.
Salto Chico occidental 24 de diciembre de 1881.


"El hospital se vio tan exhausto de todo que sólo agua con algunas yerbas silvestres se le administraba a las diferentes enfermedades."

"Plantar la armería era otra primera necesidad al paso que me era imposible verificarlo por la misma carencia de recursos."

"Eché mano del hierro de las carretas y con él hice empezar el trabajo; todo lo viejo, lo inútil se colectó para poder hacer algo, siempre con el indecible trabajo de hacer el carbón limitando siempre las tareas a lo poco que ofrecía cada hornada."

Artigas al Triunvirato.
Salto Chico occidental 3 de febrero de 1812.

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