La Biblioteca Artiguista







INICIO > LA EMANCIPACION > LA INVASION LUSO-BRASILEÑA




   




LA INVASION LUSO-BRASILEÑA
Las operaciones

El General Artigas emprende con gran optimismo la ardua empresa de la defensa de la Patria contra el poderoso invasor, como puede extractarse de su correspondencia:

"Todo debe esperarse de la energía de los orientales y de su denuedo por el sostén de la libertad. La decisión es unánime y firme en todos los orientales. Su genio magnánimo y guerrero sólo necesita de dirección y confianza".

La interceptación de sus planes trajo por tierra su ataque hacia el interior de Rio Grande. Los primeros días de octubre de 1816 tiene lugar en Montevideo la revolución de los Cívicos que es sofocada gracias al valor y empeño de Felipe Duarte así como las medidas tomadas por el Delegado Barreiro. En esta oportunidad se destaca el Capitán de Artillería don Manuel Oribe.

Los elementos de la capital para los cuales la Patria es una institución destinada a defender sus intereses particulares, niegan en los momentos de peligro su sangre y como en todas las épocas, sirven al enemigo de la tierra desde la retaguardia.

"Mi plan siempre ha sido sostener la guerra en campaña en razón de los recursos. Las Divisiones que pudieran operar sobre esa Ciudad, se hallan en la frontera y siempre amenazadas, si se internan franqueamos el paso al enemigo y esa guarnición encerrada siempre estará expuesta a ser perdida. Por lo mismo, he resuelto que toda la guarnición salga fuera a obrar con el resto, que deben hacer su resistencia en campaña. Nuestra campaña se teñirá de sangre antes que el portugués la domine".

A pesar de todo, el General Artigas logra mantener el frente norte, mientras que por el sur, luego de converger en Pan de Azúcar las divisiones de Lecor y de da Silveira, avanzan sobre Montevideo.

Ha quedado atrás la sangrienta India Muerta (19 de noviembre) donde los orientales, al mando del coronel Fructuoso Rivera, son derrotados. Don Ramón de Cáceres nos recuerda un acto de valor de don Frutos, en dicha batalla:

"En esos momentos se aparece don Frutos, que venía como de retaguardia del enemigo, seguido como de tres o cuatro hombres, venía en un caballo tordillo y sin sombrero, no traía más arma que una hoja de espada enastada en una caña tacuara en figura de lanza; pasó por el costado izquierdo de la columnita portuguesa y al llegar a la cabeza, atropelló a un hombre que venía adelante que sin duda era oficial o guía general; éste, al sentir el tropel, miró ala izquierda y don Frutos después de tenderse casi hasta tocar con la espalda el anca de su caballo, enderezó el cuerpo y con la lanza en las dos manos, le pegó tan terrible lanzada al portugués, que le sacó toda la espada por el costado derecho, quebrando el asta que llevó consigo; el herido hizo ademán de sacarse la espada y cayó muerto. Este suceso hizo contramarchar la columnita y entonces volvieron algunos cuantos de los nuestros y acuchillaron a los de retaguardia como tres o cuatro cuadras, dejando en ese terreno como 12 o 15 muertos; entonces salió la reserva del enemigo y nuestra dispersión ya fue completa. Era digna de retratarse la figura de don Frutos al dar aquel lanzazo; era la aptitud más propia de un buen jinete, montado en un caballo excelente".

Días después de unidas las divisiones de los comandantes Torgués y Rivera, demoran en Casupá a la columna da Silveira.

En el momento preciso para atacarlo, por medio de una vanguardia, cada uno de ellos quiere poner al frente de ella a su capitán más valiente: Rivera a Lavalleja, Torgués a Manuel Benavidez (hermano de Venancio); no se deciden y el enemigo elude el golpe.

Durante el año 1817, el General Artigas llega a Toledo donde tiene oportunidad de ver, una vez más, con sus propios ojos, las hazañas de don Juan Antonio Lavalleja quien, sable en mano al frente de sus hombres, persigue a los lusitanos hasta Maroñas.

Durante esta larga guerra, el General Artigas pierde muchos de sus hombres, entre ellos sus principales jefes. Blas Basualdo había muerto en 1815, lo sustituye José Antonio Berdún. A Mondragón, jefe de su vanguardia, que muere durante la creciente de un arroyo, lo reemplaza el comandante Juan Antonio Lavalleja*. Mueren en acciones "el famoso Encarnación", Vicente Tiraparé, Pantaleón Sotelo. Otros son hechos prisioneros: Andrés Artigas, Femando Torgués, Manuel Francisco Artigas, el padre José Acevedo, Juan Antonio Lavalleja, Bernabé Rivera, Leonardo Olivera, José Antonio Berdún. Sufren unos en las prisiones de Lajes, otros en Santa Cruz e Isla das Cobras y en la propia Rio de Janeiro. Algunos permanecen en Porto Alegre así como en Montevideo. El General no olvidó a sus Compañeros en desgracia.

Es muy común escuchar que el general Artigas fue derrotado a partir de 1817, con la caída de Montevideo. Que fue un mal general porque perdió batallas. Los que esto dicen desconocen el período de más poder del Protector en el cual desplegó sus mayores dotes de gobernante y conductor, que justamente se ponen de manifiesto en los momentos de más peligro, actuando con enemigos en todos los frentes, lusitanos y porteños (orientales y bonaerenses), con los propios recursos humanos y materiales. De este modo resistió más de tres años, siendo derrotado por la traición, pues ante las batallas perdidas, jamás decayó su voluntad. La guerra de partidas motivó que solamente se apartaran de Montevideo las fogueadas tropas de las guerras napoleónicas, que pasaban los mil hombres**.

Anterior Siguiente


* Le era familiar al General Artigas el valor y el patriotismo del Capitán Lavalleja a lo largo de los seis años de lucha; cuando la Invasión portuguesa, el General Artigas dispone lo siguiente:

"Por lo mismo y hasta que no mejoren las circunstancias, es preciso que en la Colonia continúe en su Comandancia como hasta aquí el Capitán don Juan Antonio Lavalleja".

** Téngase presente la acción de Paso de la Arena, el 25 de setiembre de 1819. Salen de Montevideo a atacar al mayor Felipe Duarte, una brigada y dos regimientos al mando del mariscal José D'Avillez para destruir a 200 hombres. No logran su fin, regresando presionados por las partidas patriotas.






Frases del Ideario Artiguista






© 2001 CMGA. Consúltenos para reproducir información de este sitio.